
Despedirte del miedo para recibirte a Ti misma.
Ex-queridos fantasmas:
Durante mucho tiempo os cuidé, os alimenté, os di cobijo y os hice crecer. Pero quiero deciros que eso se acabó.
Alguien me enseñó hace años que cuando consigues identificar a tu enemigo es mucho más fácil ganarle la batalla. Y lo siento por vosotros, pero desde que aprendí a poneros nombre, estáis perdidos. Esta guerra la he ganado yo, y os aseguro que a partir de ahora ya no os plantaré cara cada vez que queráis aparecer de nuevo, porque ya no necesito luchar. Simplemente soy más grande que vosotros.
Sé quiénes sois, os he visto la cara de cerca muchas veces, os puedo nombrar uno a uno: rencor, culpa y dolor; miedo al rechazo, al abandono, a la soledad; miedo a no ser amada, a no saber amar; miedo a la mentira y aún más a la verdad traicionera; miedo a la muerte, y lo que es peor…miedo a VIVIR.
Llegasteis bien temprano protegidos por un pasado mal enseñado, os acomodasteis en colchones de lecciones inculcadas grabados a fuego por manos ajenas, y crecisteis alimentados por pasteles de besos envenenados que dejaron sabores amargos.
Pero con las últimas reformas han llegado nuevos inquilinos, así que ya no quedan habitaciones libres para vosotros en el hotel de mi vida. Ahora las ocupan la alegría, la felicidad, los sueños y las ganas de vivir. Y en la suite de lujo tiene reserva permanente un testigo de excepción llamado Amor.
Y como sé que intentareis entrar de nuevo, os aviso que en la puerta hay un tremendo guardián. Se llama autoconfianza, y ahora es él quien se alimenta de lo dulce de este mundo.
Fdo: YO
