El primer paso hacia la auténtica Libertad.

Durante mucho tiempo te dijeron cómo debías posar, qué sonrisa lucía mejor, qué silencios eran los más «adecuados» y cómo encajar perfectamente en el molde que otros habían diseñado para ti. Te convertiste en una experta de la quietud, complaciendo expectativas, siendo la versión perfecta en el guion de alguien más.

Pero un día, el frío del mármol empezó a incomodarte.

Sentiste un latido. Tu propio latido. Y te diste cuenta de que la perfección que te exigían no era más que una jaula dorada.

Galatea nos habla de cobrar vida, pero la verdadera magia no se da cuando alguien nos mira; ocurre cuando nos miramos nosotras mismas y decidimos respirar, sentir y caminar por derecho propio.

Bajarse del pedestal asusta. Implica romper el molde, arrugar el vestido perfecto y caminar sobre la tierra firme con todas nuestras imperfecciones. Pero es ahí, en el primer paso titubeante, donde empieza tu verdadera historia. No eres una obra terminada para la contemplación ajena; eres el cincel, la fuerza y el arte en constante movimiento. Hoy es un buen día para recordarlo: tienes derecho a hablar, a cambiar de opinión y a moldear tu vida a tu manera.

TÚ DECIDES.