Sobre mí

Rocío Cruz

Como terapeuta y coach ontológico y transpersonal te acompaño en una transformación única e individualizada desde la empatía y la sororidad, pero no todo fueron mieles hasta llegar aquí.

¿Por qué hacemos lo que hacemos… incluso cuando nos hace daño?

Esa pregunta ha sido el hilo conductor de toda mi vida.

Desde muy pequeña sentí una profunda fascinación por el comportamiento humano: observar emociones, silencios, reacciones… e intentar comprender qué hay realmente detrás de todo eso. Qué nos mueve. Qué historias nos contamos. Y por qué, muchas veces, repetimos patrones que nos alejan de quienes somos de verdad.

Aunque durante más de 14 años trabajé como veterinaria, una etapa en la que desarrollé una profunda sensibilidad, capacidad de cuidado y respeto por la vida; mi verdadera pasión siempre estuvo en otro lugar: comprender al ser humano y acompañarlo en sus procesos.

Mi propio camino personal fue el gran punto de inflexión.

Rocío Flores Cruz
Rocío Flores Cruz

A lo largo de mi vida atravesé experiencias que me confrontaron profundamente y supusieron un enorme aprendizaje: la traumática pérdida de mi madre en la adolescencia, el abandono de mi padre, un divorcio extenuante, años de abuso y el doloroso distanciamiento de mis hijos, la crianza en solitario de mi hija y la experiencia de empezar de nuevo muchas veces y en lugares muy distintos.

Con más o menos dolor, esto me llevó a cuestionarlo todo.

Y fue ahí donde entendí algo que lo cambió por completo: la clave no estaba en mirar hacia fuera, sino dentro de mí.

En mis creencias. En los aprendizajes de mi infancia. En los mensajes invisibles que había integrado sin darme cuenta. En las historias que sostenían mi forma de vivir, sentir y relacionarme.

Ese descubrimiento marcó el inicio de un profundo proceso de transformación personal.

No solo cambió mi vida, sino también mi propósito. Cambié la veterinaria por mi verdadera vocación.

Acompaño a mujeres que sienten que, a pesar de todo lo que han construido, algo dentro de ellas no está en paz. Mujeres que están cansadas de sostener máscaras, de repetirse, de desconectarse de sí mismas… y que intuyen que tiene que haber otra manera de vivir.

Por eso creo espacios seguros y profundamente humanos donde parar, mirar hacia dentro y reconectar con lo esencial. Espacios de presencia, honestidad y transformación, donde puedes soltar lo que ya no eres, escucharte de verdad y recordar quién eres más allá de todo lo aprendido.

Porque cuando una mujer se permite mirarse con profundidad, algo dentro de ella cambia. Y cuando lo hacemos juntas, ese cambio se multiplica.

Si has llegado hasta aquí, quizás no sea casualidad.

Tal vez una parte de ti también está lista para volver a casa: a Ti.

Si sientes que este es tu momento, estaré encantada de acompañarte.

Rocío Cruz