¿Qué es Galatea?
Un espacio de autoconocimiento y creación de Vida consciente en el que viajar hasta lo más profundo de tu corazón a través de herramientas como el sonido del tambor, la escucha activa y la respiración consciente.
Según la mitología, Pigmalión fue un escultor que, desencantado con la realidad que le rodeaba, decidió crear a la mujer de sus sueños desde su propia idea de perfección. La llamó Galatea, y cuenta la leyenda que Afrodita, conmovida por el profundo amor de Pigmalión, terminó dándole Vida.
Pero este mito (como todos), habla de algo más que una escultura. Habla de creación, deseo, consciencia y, sobre todo, de la posibilidad de participar activamente en la creación de nuestra propia Vida.
Todos estos arquetipos forman parte de Galatea:
Tú puedes crear tu Vida. Tú decides.
Escucha. Siente. Confía.
Autoconocimiento
¿Cuánto de la vida que vivimos lo hemos elegido realmente?
Desde que nacemos vamos aprendiendo.
Aprendemos de nuestra familia, de nuestro entorno, de la sociedad, de nuestras experiencias y de las personas con las que compartimos nuestra vida. Aprendemos qué está «bien» y qué está «mal», qué significa tener éxito, amor o felicidad; cómo deberían ser nuestras relaciones o qué deberíamos desear.
Y, poco a poco, todo aquello que aprendemos y vivimos va formando parte de nuestra manera de pensar, sentir, relacionarnos y elegir.
No se trata de considerar equivocado todo lo aprendido. Se trata de poder observar nuestra historia y conocernos lo suficiente como para empezar a distinguir entre aquello que hemos aprendido a ser y aquello que hoy, conscientemente, queremos seguir eligiendo.
Ahí comienza Galatea.
No se trata convertirte en otra. Se trata de recordar quién eres.
Transformación consciente
Un viaje de vuelta a Ti.
Esto no va de decirte quién deberías ser ni ofrecerte una nueva versión de Ti a la que tengas que llegar.
Va de algo diferente: volver a escucharte, mirarte y sentirte.
Parar durante un momento el ruido de fuera y también el que hemos ido acumulando dentro. Volver al cuerpo, a las emociones, a la intuición, al corazón, a tus valores, tus necesidades, tus deseos y tus dones.
Va de observar tus creencias, tus patrones y las historias que te cuentas acerca de Ti y de tu vida, comprender de dónde vienen y, desde ahí, empezar a preguntarte:
¿Qué quiero conservar?
¿Qué necesito transformar?
¿Qué quiero elegir ahora?
Porque el autoconocimiento no consiste únicamente en comprender por qué hacemos lo que hacemos. Nos permite algo mucho más importante: crear conscientemente nuestra Vida.
No consiste solo en saber qué te gusta o qué deseas. Es comprender qué hay detrás de tu manera de pensar, sentir, elegir y actuar.
Cuanto más te conoces, más consciente eres para elegir cómo quieres Vivir.
El tambor como vehículo
El sonido que te devuelve a tu corazón.
Para poder escucharnos, primero necesitamos bajar el volumen de todo lo demás. Y en eso consiste el Viaje de Tambor, en utilizar el sonido para silenciar el ruido.
No buscamos respuestas en el tambor. Él no viene a decirnos qué hacer ni qué camino seguir.
Su sonido simplemente crea el espacio necesario para escucharnos. Después llegan las preguntas, la escritura, la respiración consciente, el cuerpo, las emociones y las diferentes herramientas que nos permiten explorar, comprender e integrar aquello que vamos descubriendo. Pero lo importante sigues siendo TÚ, porque en realidad Tú ya sabes, y lo único que necesitas es re-cordar.
El tambor es el vehículo. El destino siempre serás Tú.